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Finanzas básicas 3 min de lectura

La regla 50/30/20, y cuándo saltártela

Una forma sencilla de repartir tus ingresos, y tres situaciones en las que seguirla al pie de la letra hace más mal que bien.

La regla 50/30/20 sale de All Your Worth, un libro de 2005 de Elizabeth Warren y su hija, Amelia Warren Tyagi. Reparte tus ingresos netos en tres partes: la mitad para lo que tienes que pagar sí o sí, el 30 % para lo que te apetece y el 20 % para ahorrar. No hay más. Lo atractivo es que para seguirla no necesitas una hoja de cálculo con cuarenta categorías.

Qué va en cada parte

  • Necesidades, 50 %: alquiler o hipoteca, suministros, la compra, seguros, el transporte al trabajo y los pagos mínimos de cualquier deuda. El libro propone una prueba muy directa: si te quedaras sin trabajo, ¿lo seguirías pagando?
  • Deseos, 30 %: comer fuera, vacaciones, suscripciones y la versión más cara de una necesidad, como el piso más grande o el coche más nuevo.
  • Ahorro, 20 %: el dinero que apartas o inviertes, más lo que pagas de deuda por encima del mínimo.

Hay dos detalles que se suelen pasar por alto. Los porcentajes se calculan sobre lo que cobras después de impuestos, no sobre el sueldo bruto. Y los pagos extra de deuda cuentan como ahorro, lo cual tiene sentido: liquidar antes una tarjeta mejora tu patrimonio neto igual que meter dinero en la cuenta de ahorro. (InCharge tiene un buen resumen de las definiciones, en inglés.)

Cuándo saltársela

Solo el alquiler se lleva la mitad de tus ingresos. En muchas ciudades pasa. En Estados Unidos, el 49 % de los hogares que viven de alquiler dedicaron en 2024 más del 30 % de sus ingresos a la vivienda, según el informe State of the Nation's Housing 2026 de Harvard. Si sumas la comida y las facturas, las necesidades llegan fácilmente al 60 %. Eso no baja por mucho que quieras, así que saca la diferencia de los deseos y protege el ahorro, aunque durante una temporada se quede en el 15 %.

Tienes deudas caras. Los intereses de una tarjeta de crédito suelen costar mucho más de lo que te paga una cuenta de ahorro. Mientras tengas esa deuda, tiene sentido dedicar a pagarla la mayor parte del 20 % y algo del 30 %. Guarda un pequeño colchón de efectivo para que el próximo imprevisto no vuelva directo a la tarjeta.

Tus necesidades se quedan muy por debajo del 50 %. Quizá compartes piso o tienes un alquiler antiguo y barato. El 50 % no es un presupuesto que haya que agotar. Si las necesidades se llevan el 35 %, no dejes que los deseos suban al 45 %. Ahorra la diferencia, que es la situación en la que a los demás nos encantaría estar.

Comprueba tu propio reparto en Dribs

Con Dribs Pro, la tarjeta Necesidades y deseos de Análisis hace este cálculo por ti. En los ajustes de la tarjeta marcas cada categoría de gasto como necesidad o deseo. El ahorro es lo que queda de tus ingresos después de gastar. La tarjeta muestra cada parte como porcentaje de los ingresos, junto a tu objetivo.

El objetivo empieza en 50/30/20, que en la app se llama Equilibrado. También puedes elegir Ahorrador (50/20/30), Coste de vida alto (60/20/20) o Personalizado, con tu propio reparto en pasos del 5 %. Para el mes que tengas seleccionado, la tarjeta te dice cuánto se pasa o se queda corta cada parte respecto al objetivo.

Si tu mes sale 62/25/13, no pasa nada. Ya sabes adónde fue el dinero y cuál de las tres cifras moverías primero.

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